Gonzalo Borondo (Valladolid, 1989) comenzó su carrera artística como muralista. Desde entonces, el diálogo con los espacios, con la arquitectura y con la calle es fundamental en sus proyectos. Se ha interesado por la resignificación de los contextos históricos, las narrativas ocultas y los patrimonios presentes en los emplazamientos donde trabaja. Así, sus intervenciones site-specific generan una mirada diferente sobre el pasado, desvelando a su vez una mirada alternativa sobre el presente.

La obra de Borondo explora la idea de herencia, la relación entre lo efímero y lo que perdura, entre lo que se conserva y lo que se desecha. Esta búsqueda le ha llevado a trabajar con el arte sacro, rescatando iconografías y símbolos, así como las ideas de ritual, misterio y trascendencia, que ha reinterpretado en obras como Settimo Giorno o Hereditas.

Sus piezas, plagadas de símbolos y relatos, se presentan al público como mundos en los que adentrarse, conformado una experiencia estética y emocional inmersiva. En su trabajo confluyen técnicas analógicas y digitales, distintas artes (plástica, escultura, música y poesía) y relaciones antagónicas: lo industrial y lo sacro, lo natural y lo artificial. Se manifiesta en su trayectoria una voluntad de aproximar vida y obra, y una concepción del trabajo artístico desde la devoción, la entrega e incluso el sacrificio.

Desde 2010, Gonzalo Borondo ha colaborado con numerosas instituciones, festivales, museos y galerías. Ha realizado exposiciones individuales en ciudades como Madrid, Roma, Milán, París o Londres y creado instalaciones en Inglaterra, Francia, Italia, España, Australia, India, Ucrania y Estados Unidos. Sus obras han sido expuestas en el Urban Nation Museum (Berlín), el MACRO Museum (Roma), Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente (Segovia), Marché aux puces (Marseille), o la antigua Iglesia de San Mattia (Bolonia). Su intervención en el Templo de Chartrons fue adquirida por el Musée d’art Contemporain de Burdeos como parte de su colección permanente. Desde 2023 es académico de número de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce.

Actualmente trabaja en la obra Mater, exposición individual para el Museo Villa Stuck, Múnich.